Acaparamiento de animales: ¿una adicción o un comportamiento puramente compulsivo?

Las personas que acumulan animales en su casa llegan a convertirlos en problemas comunes de sus cohabitantes, de allí que indaguemos acerca de si es una adicción o un comportamiento puramente compulsivo, sus vecinos para colmo deben a menudo recurrir a instancias superiores que medien sobre el caos que puede en casos llegar a generarse.

Dicho hábito de tener tantas mascotas ha sido comprobado que es un trastorno mental conocido como Síndrome de Noé que muy poco se conoce sobre él, sin embargo, quienes lo padecen siempre profieren argumentos como “es que, si no me hago cargo de esos animalitos, ¿quién lo va a hacer?”.

Muchas veces con las llegadas de los tiempos de rebaja hay quienes se endeudan incluso más de lo que pueden, así mismo pasa con quienes acumulan animales, ambos poseen un común trastorno mental que lo primero que deben hacer es reconocer y aceptar aun cuando hasta un límite no estén cometiendo un delito como tal.

El problema se va generar en el caso de los que acumulen animales cuando los vecinos comiencen a quejarse por los olores que emanan las mascotas, los ruidos o la proliferación de parásitos en áreas comunes; suerte similar van a correr los deudores que comiencen a ser citados por representantes de los bancos a dar razones por sus moras en los pagos.

Características de personas que padecen el Trastorno de Acumulación de Animales

Debemos puntualizar lo siguiente: no cualquiera que tenga más de una mascota padece la problemática del Síndrome de Noé, tema que al menos en Estados Unidos se estudió durante más de 20 años hasta reconocerse en 2013 como alteración mental con el nombre Trastorno de Acumulación de Animales.

Las características que van a saltar a la vista principalmente van a ser estas tres:

– De acuerdo al espacio físico del hogar, un número excesivo de animales (pudiendo considerarse a partir de 5 especies).

– Por situaciones de tiempo, trabajo o simplemente dejadez no ocuparse de los animales.

– La negación: por más evidente que sea, el propietario no aceptará que hay un problema que no está en condiciones de lidiar.

Debido a la falta de asumir la problemática y no haber sido asistido por entes que puedan orientar y reducir el impacto del caos que se genere, personas que padecen este trastorno convierten a los animales en víctimas, ya que sus necesidades básicas no están cubiertas, tienen mala alimentación e incluso viven hacinados.

Un gran aporte en caso de que usted conozca un caso de alguien así es que conjuntamente con las personas que hacen vida en su localidad, protección animal y entes competentes en la materia aborden la situación siempre dando prioridad a la resolución y ayuda de las partes: quien padece el trastorno y los animales.

Con la gestión que realicen autoridades, los animales obtendrán un refugio acorde a sus necesidades y quizá hasta quienes los adopten y tengan la atención adecuada para ellos, lo prominente también sería que la persona afectada tenga un tratamiento psiquiátrico que aborde sus traumas y ayude a superar lo vivido en ese tiempo.

Author: editor

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